En caída libre

El equipo de la dupla jugó un buen primer tiempo, pero se cayó en el complemento y perdió 1-0. Luciano Goux convirtió para el dragón. Tras el partido, Solchaga-Bartelt fueron ratificados por la dirigencia, y siguen al mando.

Se sabía que la adaptación no sería fácil. Se sabía que la reestructuración política y futbolística a muy poco del comienzo de una durísima Primera Nacional no era lo más adecuado para el blanquinegro, y el difícil comienzo lo demostró. Después de haber sumado un valioso punto en el debut ante Chacarita, y de perder sin atenuantes contra Tigre y Brown de Adogué, la premisa esta tarde era revertir la imagen en casa, hacer un buen partido, y lograr empezar a sumar para torcer la racha.

La primera mitad All Boys salió a comerse a su rival, y por momentos lo logró. Con un novedoso 4-2-3-1 que la dupla trabajó en la semana, las posiciones de Callejo e Igartúa sorprendieron al dragón, y de la mano del buen pie de Navarro, y el vértigo de Espeche por la derecha, se vio lo mejor del equipo en el semestre. Los laterales fueron siempre opción de pase, y Parra se mostraba muy activo, propenso a salir del área y sumarse a la elaboración de juego. La visita apostó al pelotazo para el muy voluntarioso Nicolás Benegas (de un desplieque bárbaro), y se fue acomodando con el correr de los minutos.

En el segundo tiempo el trámite del encuentro se modificó completamente. Defensores de Belgrano salió a presionar más adelante, le ganó la mitad de cancha al albo, y fue quien siempre tomó la iniciativa. Nardozza mandó a la cancha a Ezequiel Aguirre, y el delantero le cambió radicalmente la cara en ofensiva. Fue puro desequilibrio, siempre ganó en el pie a pie, y se asoció muy bien a Giménez. Promediando la mitad del complemento, un pelotazo impactó en la mano del chino Bustos, y Possi no dudó. Penal y amarilla para el lateral blanquinegro. Aguirre se hizo cargo de la ejecución, pero un enorme Pucheta se agigantó y le dio otra vida al equipo. Sí, precisamente Pucheta, quien había atajado otro penal en el debut como local ante Brown.

La alegría le duró poco a All Boys, y Defensores rápidamente se encontró con la apertura del marcador. Olivares ejecutó de gran manera un tiro libre y se la puso en el pie a Goux, que definió de zurda y se llenó la boca de gol. Merecido premio para la visita, que intentó y revirtió la pálida imagen del inicio. El local sintió el impacto, y nunca pudo tener la claridad suficiente. Ya cerca del final, Lebus se encontró con la pelota en el área y remató, pero el palo le dijo que no. Ni el tiro del final le hizo un guiño al albo, que volvió a perder, y sigue sin encontrar el camino.

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